Crecimiento personal. Auto-Ayuda, psicología, evolución, religión. Trabajo, éxito, dinero. Fama, popularidad, sexo, paz interior. Están por doquier en estos días. ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué es lo que estamos buscando? ¿para qué vinimos a este mundo? ¿porqué miramos el jardín al pensar en éxito cuando tenemos todo un horizonte por delante?
Esta era del conocimiento me tiene un poco mareado. Meditación, visualización, terapia, coaching, contemplación, ejercicio, hipnosis, reiki, tarot, astrología, auto-cuestionamiento, danza, yoga, Ley de la atracción, transmutación, kineseología, vision-quest, shamanismo, psico-drama, role-playing, escribir en un diario, afirmaciones, análisis de sueños, doctorados, y un sin fin más de tácticas.
El mundo ha producido más de lo que mi alma puede asimilar. ¿Donde está el secreto de la transformación? ¿Cómo convierto esta masa de carne en un "ser de luz"? ¿Cómo aplico la alquimia emocional transformando el plomo de mis dudas en el oro de mis regalos? Tener voluntad y compromiso no sirve, ir a una charla de un gurú sonriente menos. Hay un eslabón perdido en medio de esta avalancha de conocimiento.
Mi piel se erizó, los músculos de mi rostro se pusieron más rígidos. Mi naturaleza budhaica susurró algo a mis oídos. Era una respuesta:
Unos pocos evolucionarán, el resto depositará sus ansias de crecimiento en una sarta de técnicas inmortalizadas en tinta.
Quise llorar, quise tener cólera, quiser tomar una resolución para cambiar por milésima vez.
Respiré profundo. Cabizbajo cerré mis puños, mis ojos se humedecieron y exhalé una reflexión:
Todas esas técnicas se pueden reducir a una sóla.
Aprieta tus dientes, levántate y lleva a cabo eso a lo que le temes.
"Suena fácil" es el estribillo que los normales usamos como respuesta a esta gillotina intelectual. Por eso pocos evolucionan.
¿Nos quedaremos tu y yo cavilando estrategias para planear el cambio, postergando eternamente la sed divina de crecer?
Es probable que sí, por eso mismo necesitamos consumirnos en técnicas de crecimiento, para olvidar nuestros peores miedos.
Al fin y al cabo, tu peor miedo es quedarte sin miedos.
Hace 1 semana
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