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martes, 23 de junio de 2009

La crisis de la media vida

La crisis de la media edad es un valde de agua fría para tu proyecto de vida.

La ssufren sólo aquellos que han rosado tan siquiera un poco de su sentido de ser único. Es un pellizco del universo que te dice que te has gastado toda tu vida en seguir un guión preconcebido que no tiene ni pizca de tu propia originalidad. El telescopio de tus planes no llega más allá de la puerta de tu casa.

Los que viven en medio de la halucinación de los convencionalismos tienen muchos argumentos intelectuales para negar su hipnosis. Pero esta nalgueteada es para los que ya saben que la crisis no puede ser silenciada.

¿Porqué viene la crisis? Si has gastado el 75% de tu salario en cosas que no quieres, vives en una casa que terminarás de pagar en unos 25 años y que llamas "tuya", invertirás 60 horas a la semana en algo que te hace sentir retado pero que no incendia tu corazón de pasión. Haces todo por tus hijos porque tu matrimonio ya sólo es un fósil que evidencia una gloria prehistórica. Miras a tus héroes desde las gradas del estadio, de la ópera, del sofá de tu sala, de la silla del desayunador donde lees el periódico, ese es el único consuelo de no ser quien pudiste ser.

Ahorras para un retiro que te da esperanzas de pagar la deuda con tus sueños, pero tu cuerpo te dice que la muerte tomó el avión para recogerte, y no sabes cuando llegará. Buscas el placer en hobbies que te hacen sentir culpable porque te alejan de una familia que sólo te ve unas 15 horas a la semana, pues trabajas duro para ayudarles a encaminarse en tu propia hipnosis.

Vas a una iglesia para calmar tu culpa y dar el ejemplo, más no para encontrar al verdadero Dios.

¿Qué harías si no fuera por el grupo de apoyo de este malestar cultural donde todos somos miembros y cuyo nombre se llama "bar de la esquina"?

Drogas, adrenalina, dinero, masturbación, pornografía, playstation, alcohol, amigos, cualquier distracción de la realidad es suficiente para enterrar la pestilente verdad de que has vivido una vida sin propósito.

En la vida moderna el látigo de la crisis de la mitad del camino está por doquier. Ya no vives en un pueblito aislado, tomas el bús, lees periódico y te mueres en la cama todos los días. Ahora el mundo digital te persigue con recordatorios interminables que te comparan con decenas y decenas de individuos que lograron lo que tú negaste.

No entiendo porqué sufres la crisis de la media vida, si tienes todo lo necesario para vivir: Trabajo, familia, casa, perro, club campestre, autos, cupones de descuento.

Si eres joven y la crisis de la media vida no te ha llegado. Empieza a preocuparte, estás atrasado en la evolución transgeneracional.